Ingredientes:
Para el bizcocho:
-120 g de harina de repostería.
-120 g de azúcar.
-4 huevos.
-1 cucharadita de azúcar vainillado.
-1 pellizco de sal.
Para la cobertura:
-200 g de leche condensada.
-200 g de leche evaporada.
-200 g de nata.
Elaboración:
Precalentar el horno a 180ºC.
Preparar un molde de 22 cm de diámetro, forrando el fondo con papel de horno y engrasando las paredes con aceite.
Separar las yemas de las claras. Reservar las claras a parte.
Tamizar la harina de repostería y reservar.
En un recipiente grande, batir con la ayuda de una batidora de varillas, el azúcar con las yemas, unos 5-10 minutos, hasta que quede muy esponjoso. Añadir el azúcar vainillado y batir un poco más.
Batir las claras hasta que alcancen el punto de nieve.
Echar un par de cucharadas de harina y una de claras montadas a la masa de yemas y azúcar. Mezclar con suavidad, con movimientos envolventes. Continuar hasta terminar la harina, y finalmente añadir el resto de las claras montadas. Procurar seguir siempre movimientos envolventes.
Llevar al molde, distribuyendo bien la masa, igualando la parte superior. Hornear a media altura aproximadamente durante 20-25 minutos.
Cuando queden pocos minutos para que termine su cocción verter la leche condensada, la nata y la leche evaporada en el vaso de la batidora y mezclar hasta formar un licuado homogeneo.
Desmoldar rápidamente el bizcocho y volver a colocarlo en el molde ero al revés (la base hacia arriba). Pinchar toda la superficie con una brocheta y verter la mezcla de las tres leches sobre el bizcocho. Dejar reposar hasta que el bizcocho absorba todo el líquido.
Desmoldar invirtiendo de nuevo el bizcocho.
¡Que aproveche!